Cuántas cosas pasaron en una semana, cuántas cosas podría escribir y no escribo.
Tengo demasiados pensamientos dando vueltas que no se cual escupir primero, cuál decir, cuál no. Realmente vale la pena ese tipo de cosas? Expresarlas? No se si me hace bien o me hace mal.
Estoy intentando armarme una burbuja de una vida que no se si es realmente la mía.
Me gustaría que todo fuera un sueño, distraerme (aún más) de la realidad. Será que todavía no caigo?
Cuántas preguntas sin respuestas, cuántas dudas que aparecen y reaparecen, que además llevan a dudas más 'profundas' y siguen sin tener contestación alguna.
Todo lleva a que mi imaginación vuele por ahí, hacia demasiadas direcciones, sin rumbo alguno.
Entonces es cuando empiezo a bajonear, y preguntarme el por qué de las cosas.
Pero, por qué dejarle lugar al bajón? No es justo.