Cuando sos chico te dedicas a divertirte continuamente, pero luego creces y aprendes a tomar decisiones para no romperte una pierna, ni el corazón.
Aprendes a mirar antes de saltar, y en ocasiones no saltas porque no siempre hay alguien para cogerte, y en la vida no hay red ni arneses de seguridad.
¿Cuándo dejó el mundo de ser divertido para empezar a dar miedo?
Bienvenidos a la era de la pérdida de la inocencia.Ya no desayunamos con diamantes, ni buscamos nuestro principe azul. Ahora nos acostamos a las tantas de la mañana y tenemos romances que deseamos olvidar a la mañana siguiente.