Inmensas tempestades, tu mano y la mía.
Tienes algo, no se que es. Hay tanto de melódico en tu fantasía, y un toque de misterio, mi limite. Conservo algún recuerdo que no debería, lo se, ¿que puedo hacer? A todos nos ocurre, la monotonía nos gana la batalla, alguna vez. Por eso, vida mía, por el día a día, por enseñarme a ver el cielo mas azul, por ser mi compañero y darme tu energía; no cabe en una vida mi gratitud por aguantar mis malos ratos y manías, por conservar secretos en ningún baúl. Quiero ser por una vez, capaz de ganar y de perder. Perdona si me ves perder la compostura. En serio te agradezco que hayas sido mió. Te dejare una ilusión, envuelta en una promesa de eterna pasión; una esperanza pintada en un mar de cartón; un mundo nuevo que sigue donde un día lo pusiste. Tu eres ese hombre por quien me siento esa niña capaz de querer, viviendo cada segundo la primera vez, sabiendo que me quisiste y todo aquello que me diste. Conserva mi recuerdo de piratería. Derrama los secretos: abre aquel baúl. Sigamos siendo cómplices en compañía, de aquello que me diste bajo el cielo azul. Por aguantar mis malos ratos y manias, por conservar secretos que me guardas tu. Quiero ser por una vez, capaz de ganar y de perder. Perdón si alguna vez guarde la compostura. No sabes lo que ha sido que hayas sido mió. Comprendo que agotaste toda tu dulzura, pero no me pidas, niño, la melancolía ~